Tal es, en resumen, esta vida bohemia.

Vida de paciencia y valor, en la que sólo puede lucharse revestido con una resistente coraza de indiferencia a prueba de necios y envidiosos, en la que no se debe, si no se quiere tropezar en el camino, abandonar ni un solo instante el amor propio, que sirve de bastón de apoyo; vida encantadora y terrible, que tiene sus victorias y sus mártires, y en la que no debe penetrarse más que cuando se está dispuesto a padecer la implacable ley del vae victus.
H. M

jueves, 31 de diciembre de 2009

Feliz año =)

Ahí va otro año más. Qué rápido pasa el tiempo, ¿eh?
Antes de nada muchísimas gracias a todos por los comentarios y por leerme. No tenéis ni idea de lo que significa para mí, es tronchante la cara de payasa que se me pone cada vez que leo un comentario nuevo y la sonrisa que me sacáis siempre. Porque para empezar… no sé muy bien cómo conseguí llegar hasta aquí. Hará cosa de un año que decidí crear este blog (no sé qué vena me dio) y después de varias horas de batalleo contra el ordenador y mi simpleza informática conseguí “algo” que dejé abandonado en las redes durante varios meses. Cuando me acordé del pequeñín ya había pasado medio año, me puse a decorarlo con infinita paciencia (qué tabarra me dio el dibujo dichoso de ahí arriba) y sencillamente… me puse a escribir, para desahogarme, para pasar el rato, pensando que nadie me leería, que nadie me comentaría… pero qué equivocada estaba.
Hoy lo pienso y ciertamente crear este lugar ha sido una de las mejores cosas que he hecho estos cuatro meses, y solo me arrepiento de no haberlo hecho antes.
Por eso, hoy, el último día del año, alzo mi copa y brindo por vosotros, por este blog y por todos los demás. Y por supuesto, para que el año que viene sea mejor, colmado de felicidad, salud y mucha literatura… y venga, vale, dinero también, que estamos en crisis. Pasad unas felices fiestas junto a vuestros familiares y amigos y aprovechad cada día como si fuera el último. Porque como dijo Dalai Lama, solo hay dos días al año en el que no se puede tener nada hecho. Uno es el ayer y otro es el mañana. Por lo tanto hoy es el día ideal para amar, creer, hacer y vivir.
No os atragantéis con las uvas y disfrutad de la noche, que hay luna llena. I gotta feeling… (8)

Feliz 2010.

Chin-chin.













PD: Nunca se me dieron bien los discursos.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Aunque viviendo pasara los días


Los amaneceres
que muerden
mi cama
por las mañanas
ya no me despiertan,
tampoco Morfeo deja
que mi piel se enrede
entre las sábanas
como hacía
antes.
Mis huesos
gritan
cuando los clavo
en el entarimado
al levantarme,
y mi cabeza
llora
los suaves licores
de caramelo
que abrasaron la noche
en mi garganta.
Y aunque durmiendo
soñara
[Es como si no hubiera
dormido nada]
Desayuno cianuro
de mierda
y mi estómago me odia
en arcadas.
Cada día lo mismo,
la misma pregunta:
¿Te has tomado la pastilla?
Claro,
claro que me la he tomado,
y la estoy mezclando
con café,
para morir
un poquito más.
¿Sabes? Así las horas
no joden tanto.
Últimamente el ruido
de las agujas
del reloj
es insufrible
cuando retuercen
el día.
Y aunque comiendo
me nutriera

[Es como si no hubiera
comido nada]

Me encanta
enfrentarme al invierno
con duchas
[y luchas]
de agua fría.
Mi corazón
cansado
se desvive
por bombear
la sangre,
y descubre
que no es sangre,
sino veneno,
y se entumecen
mis miembros.
Y después de una hora,
[o un día]
bajo el agua,
todas
y cada una
de las malditas agujas
que se
clavan
en mi cuerpo
se callan
por un momento
y solo me acuerdo
de respirar
cuando noto que empiezo
a desfallecer.
Y aunque
sintiendo
sufriera
[Es como si no hubiera
sentido nada]


Me arranco las ojeras
y decido
qué sonrisa
ponerme hoy.
Ésa me gusta,
parece
que estoy feliz
y todo,
aunque hayan desaparecido
los hoyuelos
de mis mejillas.
Maquillo
mi alma
de mórbidas células
y salgo a la calle
sin abrigo
para no sentir
nada.
Y aunque andando
avanzara
[Es como si no hubiera
andado nada]


Encierro mi tiempo
en un aula,
que no tiene
ventanas.
Araño apuntes
a base de salivazos
de tinta
con gran elegancia,
mientras
los profesores
hablan
[y hablan]
con la voz
quebrada
de cosas
que no vienen
en los libros.
Y aunque aprendiendo
escuchara

[Es como si no hubiera
aprendido nada]



Destrozo
mis pulmones
un poco más,
fumando Black Devil
de chocolate,
mientras
sola,
aun rodeada
de gente,
leo a los grandes
de la literatura
americana
de realismo
sucio,
en un banco
del parque;
y se me congelan
los ojos,
con las miserias
de otros.
Y aunque leyendo
llorara
[Es como si no hubiera
leído nada]


Y cuando llego
a mi casa
me vuelvo
a envenenar,
agarrada
a una puta almohada.
Y al otro lado
de la pared
escucho
sus gritos
de alquitrán,
sus amenazas
y sus portazos.
Y solloza ella
sin saber qué hacer,
en silencio,
para no despertarme,
mientras yo
muero
un poquito más.
Y pienso
que aunque viviendo
pasara
los días
[Es como si no hubiera
vivido nada]

lunes, 7 de diciembre de 2009

El antro (III)

Avanzaron en silencio por un eterno pasillo. Las puertas se cerraban a cada esquina, un laberinto de risas que se perdían tras las paredes como telarañas. Ella cerraba los ojos con el eco de cada portazo, de cada golpe, abandonándose lentamente a la única salida que le quedaba: aquella luz ahogada que venía del fondo del pasillo.
Llegaron a la habitación de él, un habitáculo sombrío de paredes roídas, colores polvorientos y muebles que con esfuerzo soportaban libros clásicos haciendo crujir sus viejos huesos de pino. Había una cama desecha en un rincón, velada por un mullido sillón tapizado en granate, varias prendas de ropa esparcidas por el suelo y una lámpara ennegrecida. El aire era denso allí dentro y hacía frío; olía a tabaco, colonia y alcohol, y la humedad lo envolvía todo como el abrazo de la niebla un día de Londres.
—¿Quién es?— preguntó una voz ronca.
—Una chica nueva.
Hubo un largo silencio
—Hazla pasar.
La mujer la cogió del brazo pero la joven se soltó con rabia y entró en la habitación por su propio pie. Cerró los ojos con fuerza al sentir el portazo a sus espaldas y cuando la mujer hubo desaparecido, respiró hondo, intentando calmarse.
—Acércate— le dijo él.
Ella obedeció y se situó enfrente del escritorio tras el cual él estaba sentado. La luz amarillenta descubrió entonces su rostro, un rostro acartonado y marcado por media vida gastada, con barba de varios días y una mirada enrojecida que cargaba con el peso de más años de los que realmente tenía. Su nariz era recta y delgada; su boca, torcida y de labios gruesos, aprisionaban un cigarrillo a medio consumir.
La miró con indiferencia, recorriendo su cuerpo de abajo arriba, evidenciando las transparencias de la delgada camisa mojada; y cuando llegó a su rostro, se detuvo. Sus ojos marrones brillaron con interés cuando descubrieron la mirada gris de ella, y sonrió al leer el miedo tras su falso desafío.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Día internacional de la lucha contra la violencia de género


CARTA A UN MALTRATADOR

Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado... porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras... Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu “método de disciplina” intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?
Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe... La acobardas, la empujas, le das patadas., patadas que yo también sufría.
Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu
borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos. Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender.
Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo,
a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!-dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.
Me puse contento antes de tiempo.
Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez.
Y sucedió.
Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.
Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude ronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.
Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.
Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como
todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.

Fernando Orden Rueda



Hoy va por todas las mujeres que rezan cada noche con morir.
Para las que callaron, callan y callarán toda su vida.
Para las que creyeron en un mañana mejor.
Para las que dijeron que pronto acabaría.
Para las que se culparon.
Para las que se tragaron insultos, vejaciones y menosprecios.
Para las que maquillan los golpes de su cuerpo.
Para las que protegieron a sus hijos con su propia vida.
Para las que han levantado el teléfono y no se han atrevido a hablar.
Para las que cambiaron su forma de ser por ellos.
Para las que se sintieron inferiores por ellos.
Para las que dejaron de salir por ellos.
Para las que envejecieron por ellos.
Para las que fueron violadas por ellos.
Para las que dejaron de sonreír.
Para las que dejaron de dormir.
Para las que dejaron de vivir.

A ti mujer, que no mordiste ninguna manzana pero te envenenaste.

Hoy va para todas las víctimas de la violencia de género.

1. 04/01/2008 Málaga (Coín): Asesinada una mujer por su pareja en Coín el día
de su cumpleaños.

2. 06/01/2008 Alicante (Torrevieja): Asesinada una mujer, degollada por su
compañero de 26 años.
3. 07/01/2008 Girona (Salt): Una mujer muere al caer de un 2º piso tras una
discusión.

4. 18/01/2008 Madrid (Alcalá de Henares): Un hombre mata a su pareja y al
hijo de ésta.
5. 18/01/2008 Pamplona: Un hombre asesina a su pareja de 20 años de edad.
6. 21/01/2008 Murcia (Los Alcázares): Asesina a la madre de su compañera al
mediar a su favor.
7. 22/01/2008 Madrid (Alcalá de Henares): Un hombre quema viva a su novia
de 20 años.
8. 25/01/2008 Murcia: Asesina a su mujer a puñaladas y la lleva en coche a la
comisaría.
9. 31/01/2008 Pontevedra (Cangas de Morrazo): Estrangula a su esposa de 61
años.
10. 04/02/2008 Guadalajara: Una mujer de 44 años apuñalada por su esposo,
ya denunciado.
11. 07/02/2008 Madrid: Un joven de 19 años tira a su novia, de 20, desde un 5º
piso.

12. 09/02/2008 Valencia (Cheste). Un hombre mata a su mujer de 44, y la
entierra en su huerto.
13. 14/02/2008 Madrid (Arganda del Rey). Un hombre mata a puñaladas a su
mujer.

14. 15/02/2008 Tenerife (Adeje). Un hombre mata a puñaladas a su mujer, su
hija y su hijo.
15. 26/02/2008 Madrid. Un hombre mata a puñaladas a su novia de 22 años.
16. 26/02/2008 Cádiz (Puerto de Santa María. Un hombre mata a puñaladas a
su exmujer.
17. 26/02/2008 Valencia (Cullera). Mata a su ex-mujer en la terraza de un bar.
18. 26/02/2008 Valladolid. Tirotea a su ex-mujer en desde la ventana.
19. 02/03/2008 Barcelona (Igualada). Mujer asesinada, abandonada cerca de
un hospital.

20. 05/03/2008 Burgos (Aranda de Duero). Mujer quemada dentro de su
vivienda por el marido
21. 14/03/2008 Almería (Albox). Mujer asesinada por su marido, policía local.
22. 14/03/2008 Tarragona. Mujer de 27 años apuñalada por hombre que la
acosaba sentimentalmente.
23. 22/03/2008 Alicante (Jijona). Mujer de 42 años muerta por su marido recién
salido de la cárcel por maltrato.
24. 30/03/2008 Salamanca (Ciudad Rodrigo). Mujer de 45 asesinada por un
hombre que la acosaba sentimentalmente.
25. 2/04/2008 Madrid. (San Sebastián de los Reyes) Mujer de 37 años
apuñalada por su pareja.
26. 08/04/2008 Huesca (Fraga) Mujer muerta tras caer por la ventana.
27. 10/04/2008 Guadalajara (Alovera) Mata a su exmujer y al compañero de
ésta y se suicida.

28. 22/04/2008 Pilar de la Horadada (Alicante). 18 años, maniatada y tirada a
una balsa con pesos para que no flotara.
29. 30/04/2008 Málaga (Alhaurín de la Torre) Mujer hallada flotando en su
piscina.

30. 10/05/2008 Cádiz (Jerez de la Frontera). Degollada por su expareja de 77
años.
31. 10/05/2008 Zamora. Degollada por su marido, de 43 años.
32. 12/05/2008 Alicante (Benidorm). Muerta al caer desde el piso 12, había
denunciado a su marido 18 días antes.
33. 20/05/2008 Barcelona (Sabadell). Mujer asesinada a tiros al día siguiente
del divorcio.

34. 6/06/2008 Logroño. Mujer de 27 años estrangulada.
35. 16/06/2008 Girona (Empuriabarava). Mujer de 30 años asesinada
36. 22/06/2008 Barcelona (Vilanova del Camí). Mujer apuñalada. Marido
detenido como presunto autor.
37. 22/06/2008 Córdoba (Carcabuey).Mujer de 81 estrangulada por su marido
de 77.

38. 28/06/2008 Madrid (Las Rozas).Mujer de 28 asesinada por su ex-novio.
39. 07/07/2008 Navarra (Orondritz). Mujer de 20 años asesinada el día de San
Fermín.

40. 11/07/2008 Murcia (Yecla). Mujer de 39 y sus hijas de 4 y 6 años
apuñaladas por el marido y padre.
41. 14/07/2008 Madrid (Ciempozuelos). Degollada por su ex-pareja.
42. 21/07/2008 Barcelona (Torre de Claramunt). Mujer de 40 años asesinada
en Barcelona por su pareja.
43. 28/07/2008 Logroño. Desterrado, avisando y procesado….pudo matar a
su exmujer de 48 años.
44. 05/08/2008 Girona (Figueres) Mata a su expareja de 20 años.
45. 05/08/2008 Barcelona. Hombre de 26 años mata a su pareja actual, de 50
años.
46. 06/08/2008 Asturias (Gijón). Aparece estrangulada la mujer desaparecida 7
días antes.
47. 07/08/2008 Salamanca (Villamayor de la Armuña). Joven de 19 años mata
a su novia de 18.

48. 16/08/2008Álava (Baños de Ebro). Mujer degollada presuntamente por su
marido.
49. 18/08/2008Tenerife (San Miguel de Abona). 26 años, apuñalada. Disponía
de protección policial.

50. 18/08/2008Pontevedra (Vigo). Asesinada a ladrillados delante de los hijos.
51. 19/08/2008Valencia (Ontinyent). Asesina a su pareja y se suicida
posteriormente.
52. 31/08/2008Madrid. Mujer de 53 años asesinada presuntamente por su
marido.
53. 14/09/2008Mallorca (Marratxi). Mujer de 28 años asesinada a golpes por su
pareja.
54. 16/09/2008Barcelona (L`hospitalet de Llobregat). Mata a su ex-mujer y
hiere gravemente a su hijo.
55. 22/09/2008Valladolid (Pedrajas de San Esteban). Mujer de 42 años
apuñalada por su marido.

56. 23/09/2008Madrid (Villanueva de la Cañada). Mujer de 66 años degollada
por su marido.
57. 27/09/2008Valencia. Mujer de 35 años apuñalada por su ex-marido.
58. 28/09/2008Málaga (Nerja). Mujer de 25 asesinada por su ex-pareja, con 15
puñaladas.
59. 29/09/2008Valladolid. Mujer, 22 años, enterrada dentro de una maleta.
60. 1/10/2008 Granada. Mujer de 35 años asesinada. Su pareja, presunto
asesino, se suicida.
61. 1/10/2008 Murcia (Alcantarilla). Mata a su pareja y hiere gravemente a una
amiga que le acompañaba.

62. 5/10/2008 Bizkaia (Santurtzi). Mata a su pareja de 26 años, encontrada
maniatada en su piso.
63. 14/10/2008 Granada (Motril). Asesinada con una sierra circular por exguardia
civil.

64. 16/10/2008 Madrid. Mujer de 27 años aparece muerta en su domicilio, en
busca su pareja.
65. 21/10/2008 Cádiz (Jerez de la Frontera). 36 años, degollada por su pareja
en un posible ataque de celos.
66. 2/11/2008 Murcia (Abarán). Un hombre de 75 años mata a su expareja de
41 años y otra compañera que la defendió.
67. 5/11/2008 Madrid (Alcorcón). Otro anciano de 74 años, ya denunciado,
asesina a su mujer, de 72.
68. 10/11/2008 A Coruña (Cambre). Mata a su ex-mujer tras una discusión por
la custodia de la hija.
69. 30/11/2008 Pontevedra (Ponte Caldelas). Mata a su actual pareja en
permiso carcelario, condenado por maltrato.

70. 30/11/2008 Valencia. Mujer de 25 años apuñalada por su marido.
71. 05/12/2008 Valencia (Gandía). Mujer asesinada y quemada presuntamente
por su expareja.
72. 10/12/2008 Gran Canaria (Telde). Mujer de 80 años asesinada por su
marido de 87 años.
73. 11/12/2008 Tenerife (Arico). Asesina y arroja desnuda a un estanque a su
mujer, de 70 años.

74. 11/12/2008 Guadalajara (Sigüenza). 27 años, asesinada presuntamente por
su pareja que está en búsqueda y captura.
75. 16/12/2008 Barcelona (Vilafranca del Penedés). Mujer asesinada por su
exmarido del que tenía orden de alejamiento.

76. 18/12/2008 Lleida (Torá). Hombre tirotea de muerte a su mujer tras una
discusión.
77. 20/12/2008 Pontevedra (Portas). Hombre estrangula a su mujer delante de
sus cinco hijos.

78. 24/12/2008 Tenerife (Adeje). Asesinada con un bate de beisbol por su
novio.
79. 24/12/2008 A Coruña (Fene). El marido, de 74 años, la asesinó a
martillazos.
80. 24/12/2008 Gran Canaria (San Bartolomé de Tirajana ). Estrangula a su
pareja de 29 años y luego se ahorca.
81. 27/12/2008 Murcia (Cartagena). Arrestado un médico sospechoso de lanzar
a su mujer desde un cuarto piso.

82. 28/12/2008 Gran Canaria (Las Palmas). Asesina a su pareja en la
habitación del hotel donde se hospedaban.
83. 29/12/2008 Guipúzcoa (Rentería). Asesina a su compañera y hiere a su
hermano y a un hijo de ésta.
84. 29/12/2008 Barcelona (Cornellá de Llobregat). Tercera asesinada en un
solo día.
Quiero aprovechar para hablar también de un libro que recomiendo encarecidamente. Se llama 5x2=9 y es una obra que recoge los atroces testimonios de diez mujeres que sufrieron maltrato; una de ellas fue asesinada durante la publicación, de ahí el título.
Espero que lo disfruten, y ya saben: Igualdad = maltrato cero.

viernes, 30 de octubre de 2009

El antro (II)

El vestíbulo estaba teñido de sombras apagadas y humo rojo. Al fondo, tiradas como
colillas aplastadas, estaban las putas. Sonreían desde sus cojines con los labios manchados de carmín, los ojos hinchados y el pelo suelto; falsas, pero no mentirosas, desempeñaban su pantomima con una maestría teatral. Le dedicaban a cada cliente una mirada de deseo envilecida de rímel, curvando los labios en una sonrisa pícara con la misma naturalidad que utilizaban para respirar. Algunas fumaban o le daban pequeños sorbos a sus copas de Gin-tonic, otras rodeaban con sus largas piernas las cinturas de los ansiosos clientes, que pagaban generosas cifras por un poco de juego antes de subir a las habitaciones.

Sea como sea todos se quedaron mirando con curiosidad a aquella joven que llegó empapada, cubierta únicamente por una camisa blanca que se le pegaba a la piel como un manto de plumas. Se perdieron en sus ojos lacerados, que atravesaban con frialdad todo cuanto veían, y se encontraron un poco más abajo, deseando aquel vientre liso que desembocaba en una cadera tierna y delicada. La primera en reaccionar fue una mujer ya entrada en años, que devolvió a las prostitutas a su trabajo de un gesto seco, se acercó a la recién llegada y cogiéndola por el mentón con sus ásperos dedos, la estudió minuciosamente. Ésta se estremeció al primer contacto, pero luego su cuerpo se relajó y afrontó la mirada de la mujer con falsa indiferencia.
Sin mediar palabra, la mujer dio media vuelta y subió las escaleras; la joven la siguió, silenciosa, dejando tras de sí un reguero de agua.

domingo, 18 de octubre de 2009

¡Brazos abajo, esto es un materialismo! (II)

SEGUNDO ACTO

(Del otro lado de la calle aparecen los faros de un coche policía. Linda y los tres ancianos se vuelven a mirarlo, expectantes)

JUACHO TACORTTA.— Hombre, ya iba siendo hora de un poquito de autoridad.

(El vehículo se detiene frente a ellos y de él baja un policía, ya bien entrado en la cuarentena, de pelo cano y ojos muy separados)

AGENTE.— A ver, ¿qué pasa aquí?
LINDA.— Unos desgraciados me han robado el bolso.
EVERARDO.— Y el brazo.
SEBERINO.— Esta juventud…
AGENTE.— (dirigiéndose a Linda) ¿Ha visto cómo eran los ladrones?
LINDA.— Por supuesto. Unos cabrones.
SEBERINO.— Jóvenes.

(Los tres viejos irrumpen en carcajadas)

LINDA.— ¡No tiene gracia!
AGENTE.— A ver, señores, por favor. Guarden silencio. Está hablando la señorita (suspirando) ¿Vio usted cómo eran los ladrones físicamente?
LINDA.— (irónica) ¡Claro! Pude vislumbrar sus caras por una décima de segundo con los superpoderes de estos ojitos (señalándose ambos ojos)
AGENTE.— ¿Es eso sarcasmo?

(los viejos ríen)

LINDA.— (Arrogante) ¿Se toma usted todas las drogas que requisa, señor agente?

(Los viejos empiezan a ahogarse de la risa. Al agente se le ha marcado una vena en la sien derecha, a todas luces es un signo de rabia.)

LINDA.— Llevaban casco.
AGENTE.— ¿Casco?
LINDA.— Sí, esos cacharros que te pones en la cabeza para ir en moto.
AGENTE.— Sé lo que es un casco, gracias. Así que iban en moto…. ¿pudiste ver la matrícula?
LINDA.— A la velocidad del rayo, oiga. Además con la maravillosa memoria que tengo…
AGENTE.— ¿Es eso ironía otra vez? Señorita tendré que pedirle que deje de hacer eso.

(Los viejos se tronchan. El agente está cada vez más cabreado)

AGENTE.— ¿Y eso? (señalando el brazo que Linda sostiene en la mano)
LINDA.— Mi brazo.
JUACHO TACORTTA.— Se lo han arrancado del tirón.
EVERARDO.— Los muy bestias.
SEBERINO.— Esta juventud…
LINDA.— ¡Callaos de una jodida vez! Lleváis toda la noche igual, maldita sea. Que si me han arrancado el brazo, que si me han robado el bolso, que si soy una maleducada, que si Dios que lo fundó. Yo solo quería correrme una juerga esta noche. Salir a emborracharme, de bar en bar, de esquina en esquina. Acabar apestando a alcohol, a tabaco y a colonia de hombre. O de mujer, qué más da. (Agita su brazo arrancado en el aire, furiosa) ¡Yo solo quería ser la reina! ¡Y ahora estoy en una puñetera calle sin nombre, con tres viejos imbéciles y un criado de la pasma, sin bolso, sin móvil, sin carné, sin llaves y sin nada! (gritando) ¡Joder!
AGENTE.— Señorita tendré que pedirle que se calme.
LINDA.— ¡No me da la gana!
JUACHO TACORTTA.— Cuidado que revienta.
SEBERINO.— ¿Pensabas hacer todo eso, criatura?
AGENTE.— ¿Eres mayor de edad?

(Se hace el silencio. Linda cierra los ojos)

LINDA.— Sí…
AGENTE.— Enséñeme su carné de identidad, por favor.
LINDA.— ¡Iba en el jodido bolso!
JUACHO TACORTTA.— Aquí se arma…
AGENTE.— Lo siento señorita, pero se tendrá que venir conmigo.
LINDA.— Ni hablar.
SEBERINO.— Uy, uy uy…

(Linda sale corriendo, pero con los tacones de las botas no llega muy lejos. Le tira el brazo arrancado al policía cuando éste la alcanza)

AGENTE.— Eso es agresión a la autoridad (Saca las esposas pero no sabe cómo inmovilizar el único brazo de la joven. Al final opta por poner un aro en la muñeca y llevar el otro en la mano como si de un perro se tratara)
LINDA.— ¡Suéltame, sucio mono!
AGENTE.— (Arrastrando a Linda) Tiene derecho a guardar silencio, todo lo que diga podrá ser utilizado en su contra.

(Se alejan los dos, el agente cabreado, la joven gritando. Aún cuando se cierra la puerta del coche se pueden escuchar los improperios de ella. Desaparecen al final de la calle, como los ladrones)

JUACHO TACORTTA.— Ahí va la reina de la noche.
EVERARDO.— Sin brazo
SEBERINO.— Sin bolso.
JUACHO TACORTTA.— Sin noche.
JUACHO TACORTTA, EVERARDO Y SEBERINO.— (Al unísono) Esta juventud…

(se cierra el telón)


FIN

jueves, 15 de octubre de 2009

El antro (I)

Llegó a aquel antro una fría noche de noviembre. Llovía y en la calle no había más vida que aquella que poseen las gotas al morir en el duro asfalto, cosiendo con agua la suave luz de las farolas y los cristales de los coches. Ella iba empapada, tan solo una fina camisa blanca cubría su piel por encima de las rodillas, dejándole poco lugar a la imaginación, resentida entelequia. Caminaba descalza en un manto de gris oscuro, con el pelo suelto sobre los hombros y la mirada extraviada.
Y aquel antro de proterva muerte estaba abierto, como cada noche, abierto al jadeo más perro del hombre. Su rojo neón jugaba con la bruma, incitándola a acercarse, retándola a una partida de sexo; y la bruma, obediente… acudía.
Pero a la joven que llegaba empapada no le interesaba el rojo, ni los juegos. Buscaba huir, dejar atrás un pasado que nosotros desconocemos, y había llegado a aquel extremo en el que se retracta todo aquello que antes se señalaba con el dedo ¿Vender su cuerpo? ¿Cómo puede? Qué desfachatez, yo nunca sería capaz de una cosa así.

¿Sabéis qué? Ella decía lo mismo.

Abrió la puerta. Cuando ésta se cerró, dejó fuera el incesante sonido de la lluvia y el último vestigio de dignidad que le quedaba.

sábado, 26 de septiembre de 2009

¡Brazos abajo, esto es un materialismo!

PRIMER ACTO

(Cae la noche, se encienden dos farolas a cada lado de la calle. Una muchacha camina por la acera, calza botas altas, luce una minifalda y lleva un bolso bajo el brazo. Actitud altiva, taconea provocadora)

LINDA.— La noche es mía, eso no me lo va a negar nadie ¡Vamos que sí! Escuchad, insectos que moráis en los rincones, siempre de día y de noche, sonámbulos roedores y gatos cazadores, mi toque de queda es el amanecer. ¡Podéis empezar a temblar!

(Entran en escena dos jóvenes enmascarados, subidos en una moto. Pasan junto a Linda y de un tirón le roban el bolso. Tras el forcejeo le arrancan el brazo, que cae al suelo)

LINDA.— (gritando) ¡Ladrones de mierda! ¡Mi bolso! ¡Mi bolso!

(Tres viejos presencian la escena desde un banco)

JUACHO TACORTTA.— Niña, deja el bolso. Yo me preocuparía más por el brazo.
LINDA.— Métase en sus asuntos.
EVERARDO.— ¡Nos ha salido insolente!
SEBERINO.— Esta juventud…
JUACHO TACORTTA.— (enfadado) ¡Para insolentes los ladrones! No tienen vergüenza.
EVERARDO.— Ni respeto.
LADRONES.— (al unísono) ¡Ni nada que llevarnos a la boca! (Salen de escena)
SEBERINO.— Esta juventud…
LINDA.— ¿Queréis callaros de una puñetera vez? (Recoge su brazo del suelo, se lo intenta encajar en el hombro pero no lo consigue) Jodidos randas, ¿qué hago yo ahora sin mi bolso? (gritándole a la calle por donde han desaparecido los ladrones) ¡Ojalá y sus os de sífilis, cacho cabrones!
EVERARDO.— Uy qué humos.
JUACHO TACORTTA.— Pero niña, te has quedado sin brazo.
LINDA.— No, me he quedado sin bolso, que es peor.
JUACHO TACORTTA.— Ay la leche.
LINDA.— (mira al viejo, indignada) Era de Prada.
SEBERINO.— ¿Qué has dicho del prado?
LINDA.— Que es donde pace tu madre.
EVERARDO.— ¡Uy lo que ha dicho!
SEBERINO.— ¿Qué ha dicho?
JUACHO TACORTTA.— Niña, sin faltar. ¿Pero es que no te das cuenta de que se te ha caído el brazo?
LINDA.— Abuelo que no te enteras. En el chino los venden a un euro.

(Unos segundos de silencio)

JUACHO TACORTTA.— ¿Y tu bolso?
LINDA.— ¡Ay nos ha jodido el viejo! Olvida el bolso, abuelo, ¿es que no ves que se me ha caído el brazo?

lunes, 14 de septiembre de 2009

Mirad como camina. María nunca ha sido de esa clase de mujeres perseguidas por las miradas de los hombres, nunca ha levantado pasiones con un solo pestañeo, ni ha desarmado a nadie con su perfume o con el gracioso movimiento de su vestido, nadie se ha parado a escuchar todavía la música de sus tacones. A decir verdad, María nunca ha recibido flores, nadie le ha dedicado una canción ni escrito un poema. Ni siquiera le han susurrado un te amo al oído.
Siempre se ha dicho que el amor tan solo llega una vez en la vida, a veces no llega nunca o como en el caso de María, se ha creído que ha llegado pero tan solo es un espejismo que se desvanece con el tiempo. Pero miradla, miradla caminar, desdichada, ¡cuántos labios habrán acariciado su cuello!¡cuántas manos habrán recorrido su cuerpo, su pelo, sus piernas! Y ninguna de ellas la ha hecho suspirar. ¿Él? No. Él era tan solo uno más, no nos engañemos. Yo lo sé, ella lo sabe, vosotros lo sabéis ahora, pero él lo supo siempre.
Observad a María, ahora está sola pero libre. Sin saber cómo, ha ido a parar a una de las calles más antiguas de París. Camina con la cabeza bien alta, el pelo suelto y una sonrisa en la cara; aunque nadie la esté mirando, ella sonríe. Aunque por dentro esté hecha polvo, ella sonríe. Aunque no tenga motivos para ello, ella sonríe.
Y no lleva maletas, no las necesita; tampoco un mapa con el que guiarse, tan solo un bolso rojo bajo el brazo, un pasaporte y la tarjeta de crédito. Nadie se fija en ella pero yo digo que es preciosa…
Esperad.
Algo ha cambiado. Sí, lo noto. Es apenas perceptible pero algo es diferente ahí abajo: el aire se estremece, las casas desgastadas cambian de color, esa nube parece más dulce y el cielo más azul… París... perdonad que me ría pero París nos está hablando.
¿Veis eso? El humo de mi pipa baila con mis palabras, algo va a suceder, lo sé.
Mirad.
María tropieza y el tacón de su zapato se tuerce, es entonces cuando pone esa cara de sorpresa que a mí tanto me gusta y en un movimiento reflejo se agarra a la chaqueta de un señor. Levanta la vista azorada y mira a su salvador. Él la mira a su vez y en ese momento el tiempo se detiene. ¿Lo veis? A María se le han entreabierto los labios, puedo sentir su escalofrío y oigo perfectamente el ritmo acelerado de su corazón.
Lejos, muy lejos, un perro ladra, unos niños pasan corriendo y un acordeón vuelve a cantar. Los relojes vuelven a sacudir las horas y ella baja la vista avergonzada.
—Perdón.
El hombre, embobado, la suelta. Ella se alisa el vestido y con una tímida sonrisa se da la vuelta dispuesta a irse, pero él la coge de la muñeca.
—Merci.
—¿Qué?
María lo mira asombrada. Él sonríe.
—Merci pour apparaître dans ma vie.

Mirad a María. Vuelve a ser una niña. Ella no lo sabe todavía pero pronto empezará a recibir flores y escuchará un je t´aime de esa voz aterciopelada que acariciará su oído.
Miradla, está sonriendo de verdad y es una sonrisa tan natural y plagada de alegría la suya, que me hace sonreír a mí también.
Mientras cae la tarde, me apoyo contra la barandilla y veo cómo los dos se alejan por las desgastadas pero mágicas calles de París. Mi taza de café tiembla entre mis dedos y me doy cuenta de que en menos de una hora empezará a llover. Me río a pleno pulmón y me pregunto cómo se las arreglarán aquellos dos para no mojarse… o si no les importará.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Leer





—¿Qué haces?
—Leer.
—Así que eres de esas…
—¿De esas…?
—De esas chicas raras…aisladas del mundo, ya sabes.
—No
—¿No?
—Yo no me aíslo del mundo.
—Pero estás aquí sola…
—Sí, estoy sola, soy un bicho raro y leo hasta secarme los ojos y empaparme el alma, pero no me aíslo del mundo.
—No lo entiendo.
—Mira este libro. Mira todas estas páginas escritas…las historias que cuentan.
—Lo siento pero sigo sin…
—Que yo no me aíslo del mundo, no hace falta, alguien lo ha aislado ya para mí.

martes, 8 de septiembre de 2009

Feria

Hoy la ciudad se ha vestido de gala y no habrá ciudadano que se atreva a cerrar los ojos en esta noche iluminada de neón. Bienvenido sea este maravilloso cambio de rutina, claro que sí, joder.

Y aquí estoy yo, escribiendo mientras ahí fuera mi calle amanece llena de orina, vómitos y botellas vacías; qué horror, lo he probado todo pero nada me cura la sobriedad.



Bueno, todavía me quedan nueve noches :)

viernes, 4 de septiembre de 2009

Hola



















—Así que…¿vas a hacerlo?
—Sí.
Suspiró.
—¿Sabes lo que eso significa?
—Lo sé.
Me miró fijamente, callado; parecía buscar en mis ojos la respuesta que mis labios no querían dar.
—Es tu vida, tu historia.
—Lo sé.
—También es la mía.
—Lo sé.
—Y la de todos ellos— añadió, señalando con un gesto el montón de papeles que descansaban sobre la mesa.
—Lo sé.

Después del silencio se acercó a mí y me rodeó con sus brazos. Me estremecí al sentir sus dientes acariciando mi oído.

—Adelante, pues —me susurró.

Mi mirada se enfrentó a los reflejos azulados de la pantalla. Sonreí. Él sonrió también. Creo que todos acabamos sonriendo.


Hola