Hoy la ciudad se ha vestido de gala y no habrá ciudadano que se atreva a cerrar los ojos en esta noche iluminada de neón. Bienvenido sea este maravilloso cambio de rutina, claro que sí, joder.
Y aquí estoy yo, escribiendo mientras ahí fuera mi calle amanece llena de orina, vómitos y botellas vacías; qué horror, lo he probado todo pero nada me cura la sobriedad.
Así que de fiesta eh?
ResponderEliminarDisfruta!!