Tal es, en resumen, esta vida bohemia.

Vida de paciencia y valor, en la que sólo puede lucharse revestido con una resistente coraza de indiferencia a prueba de necios y envidiosos, en la que no se debe, si no se quiere tropezar en el camino, abandonar ni un solo instante el amor propio, que sirve de bastón de apoyo; vida encantadora y terrible, que tiene sus victorias y sus mártires, y en la que no debe penetrarse más que cuando se está dispuesto a padecer la implacable ley del vae victus.
H. M

miércoles, 18 de julio de 2012

Instantes



Ya casi no recuerdo la última vez
Que caminaba por la noche
sola,
y mi alma caminaba conmigo
a pasitos
lentos y encharcados.

Hoy es una de esas noches en las que me entran
Ganas de reír, de bailar,
De llorar y de gritar.
De sentarme a cada esquina a contemplar estrellas
que no existen
y contarlas despacito
con tal de no llegar.

Hace tiempo que no era yo y yo misma,
Que corazón y cerebro
No coincidían.

Hoy es una de esas noches
Que se llenan de instantes:

En el silencio
Las hojas filosofan
Palabras y aire.

4 comentarios:

gato dijo...

¿Una de esas noches de inexplicable y gozoso desconcierto, quizás...?

Neeze dijo...

Exacto. Parece que los gatos también las tienen ;)

Cloud dijo...

lo siento, yo aún busco ese momento. Dicen que es el ahora, eso dicen...

conbotasrosasye_yé dijo...

una noche de las que se recorren con suspiros de hipersensibilidad!

Una sonrisa desde la farola! :D