Tal es, en resumen, esta vida bohemia.

Vida de paciencia y valor, en la que sólo puede lucharse revestido con una resistente coraza de indiferencia a prueba de necios y envidiosos, en la que no se debe, si no se quiere tropezar en el camino, abandonar ni un solo instante el amor propio, que sirve de bastón de apoyo; vida encantadora y terrible, que tiene sus victorias y sus mártires, y en la que no debe penetrarse más que cuando se está dispuesto a padecer la implacable ley del vae victus.
H. M

domingo, 31 de enero de 2016


Yo quiero irme rápido,
como se van las estrellas fugaces
y no quiero que sea indoloro,
quiero arder hasta consumirme
y que la gente diga oooh, y pida un deseo.

7 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Jo...
Este me ha llegado hondo eh...

Qué bonito y que emotivo.

Latidos intensos los de ahora.

Gracias.

Besos.

Arika Martha dijo...

Indoloro pero fugaz.
<3 Muy bonito.

Lola Glez dijo...

Aquí va mi deseo: que nunca dejes de escribir.
Indoloro o no, seguro que ya eres una estrella fugaz.
un besito
www.humanfilters.blogspot.com

Sandra Garrido dijo...

Arder a lo Bonzo. Nadie se va sin dejar una gran huella.

Siénteme dijo...

Como nos gusta lo breve...
Deseo que no te consumas.

mukali dijo...

Pues ahora que lo dices,
yo tambien.
No se me ocurre mejor forma que esa.

mailconraul dijo...

Algo parecido a un orgasmo. El deseo de una mujer es: ¡quiero llegar!