Tal es, en resumen, esta vida bohemia.

Vida de paciencia y valor, en la que sólo puede lucharse revestido con una resistente coraza de indiferencia a prueba de necios y envidiosos, en la que no se debe, si no se quiere tropezar en el camino, abandonar ni un solo instante el amor propio, que sirve de bastón de apoyo; vida encantadora y terrible, que tiene sus victorias y sus mártires, y en la que no debe penetrarse más que cuando se está dispuesto a padecer la implacable ley del vae victus.
H. M

jueves, 8 de diciembre de 2011



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Despierto.

Siento en mi mejilla el aliento húmedo de una lengua caliente y áspera. Cuando abro los ojos me encuentro con los de un gato negro que me mira a través de delgadas pupilas y ámbar. Me levanto sobresaltado, y el gato, ágil y ligero, salta de mi pecho al suelo en terrible silencio. Sin perder de vista al animal, me sacudo la tierra que se me ha quedado adherida a la ropa. Mis dedos topan con algo pegajoso y tibio, una mancha oscura con reflejos escarlatas.

—Sangre… —susurro.

El gato me mira con las pupilas más contraídas que antes, parece que esté sonriendo. Con enferma lentitud se relame los bigotes y me enseña, burlón, sus dientes bañados en sangre. Después desvía su mirada y divertido, la dirige hacia algo que hay detrás de mí. Me doy la vuelta y me encuentro con una veintena de gatos negros que rodean algo. Empiezo a sentir el miedo renacer dentro de mí mientras me acerco con cautela. Los gatos se alejan a mi paso y me miran con la misma sonrisa callada del primero, relamiéndose todos, en idéntico gesto, la sangre del hocico.

Entonces lo veo, un feto pequeño y rosado que, envuelto todavía en su placenta de líquido amniótico y sangre, late débilmente contra el asfalto. Está lo suficientemente desarrollado como para distinguir sus rasgos, es una niña de mirada brillante y piel clara. Pero está muerta y llora desconsoladamente mientras los gatos, hambrientos, le maúllan a la media luna que decora el cielo.

5 comentarios:

lara dijo...

Me encanta la nueva estetica de tu blog... y lo que has escrito desgarra... de eso se trata... no?

Miss Ontherocks dijo...

Cómo te admiro, clone. Cada vez que entro lo pienso! Escribes tan fabulosamente... no lo dejes nunca.

A ver si hablamos algún día! un besazo :3

Fidel dijo...

El "terrible silencio" de la sala se rompió con la música de tu blog, y la lectura ha resultado impactante. Casi reveladora. Gatos, gatos.

Srta.While dijo...

(sin palabras, así, sin más)

Daeron dijo...

Precioso ^^
Sobrecogedor...
Y con una imagen perfectamente adaptada :)