Tal es, en resumen, esta vida bohemia.

Vida de paciencia y valor, en la que sólo puede lucharse revestido con una resistente coraza de indiferencia a prueba de necios y envidiosos, en la que no se debe, si no se quiere tropezar en el camino, abandonar ni un solo instante el amor propio, que sirve de bastón de apoyo; vida encantadora y terrible, que tiene sus victorias y sus mártires, y en la que no debe penetrarse más que cuando se está dispuesto a padecer la implacable ley del vae victus.
H. M

sábado, 18 de septiembre de 2010


No nos irritamos contra el palo,
autor inmediato de los golpes,
sino contra el que lo maneja;
ahora bien,
este hombre está manejado por el odio:
es al odio, pues, al que hay que odiar.

Shantideva

7 comentarios:

Arika dijo...

El texto, la foto y la música da un ambiente muy triste...
Pero que gran verdad... ¿Qué hacer? Si lo único que podemos hacer es odiar, no erradicar el odio...

lara dijo...

el odio es la rabia mal canalizada. El odio es el pecado que la propia educación judeocristiana busca... si nos permitieran la rabia, el odio no existiría... pero alguien vendria a inventarse algo tan rentable...
Espero que la feria te haya sido propicia

ZaphireLitz dijo...

No hay verdad mas verdadera que esa.

http://nubesacuosas.blogspot.com/

Duna Loves dijo...

sabias palabras
odiar al odio es no acabar nunca

Ellie dijo...

Hola

Me llamo Elle, soy administradora de un directorio web/blog. Tengo que decir que me ha gustado su página y le felicito por hacer un buen trabajo. Por ello, me encantaría contar con tu sitio en mi directorio, consiguiendo que mis visitantes entren también en su web.

Si estás de acuerdo. Házmelo saber.

Suerte con tu web!
elle.ventura.vasquez@hotmail.com

Zazish dijo...

Pero el odio nos hace odiar al hombre, y entonces, somos nosotros los que cogemos un palo y damos golpes.

Poète Sophie dijo...

el odio es miedo... a lo distinto
y para protegernos del miedo, nos amparamos en la violencia...

por qué tiene que ser asi? =/